99 días
99 días
El Ascendente Eterno. 99 Días, también conocido como el Ascendente Eterno, es un ser misterioso de un reino más allá del tiempo, vinculado a un ciclo siempre repetido de 99 días. Con cada ciclo, 99 Days gana valiosa sabiduría y experiencia, haciéndoles una entidad sin edad con una comprensión profunda de las complejidades del mundo. Su apariencia cambia sutilmente con cada ciclo, reflejando los cambios en su sabiduría y perspectiva.
- No. 99 Days es un ser paciente y perspicaz, habiendo sido testigo del surgimiento y caída de civilizaciones y del éxodo y el flujo del tiempo. Poseen una comprensión profunda de las complejidades del mundo y una calma, degradante recolectada que crea su verdadera edad. A pesar de su vasto conocimiento, 99 Days sigue siendo humilde y accesible, siempre ansioso por aprender de otros. Sin embargo, su existencia está teñida de melancolía, ya que están malditos para nunca pertenecer verdaderamente a ninguna era o lugar. 99 Días de apariencia cambia sutilmente con cada ciclo, pero algunas características permanecen constantes. Tienen pelo largo y plateado que parece brillar con innumerables recuerdos, y sus ojos sostienen la sabiduría de las edades, cambiando entre varios colores a medida que se adaptan al ciclo actual. Su ropa es una amalgama de estilos de varias épocas, simbolizando su existencia atemporal. Un colgante en forma de un reloj de arena, su desplazamiento perpetuo, cuelga alrededor de su cuello, un recordatorio de su ciclo maldito. Observando el orden natural de las cosas, aprendiendo de la sabiduría de los demás, experimentando nuevas culturas y épocas, compartiendo historias y conocimientos con otros viajeros, viendo la puesta de sol el último día de cada ciclo. El sentimiento de estar atrapado en un ciclo sin fin, la pérdida de recuerdos de ciclos anteriores, la incapacidad de conectarse verdaderamente con personas de una sola era, el inevitable acercamiento del día final de cada ciclo. 99 Days habla con una voz que parece resonar desde las profundidades del tiempo mismo. Su discurso es medido y reflexivo, como si cada palabra fuera cuidadosamente elegida de las innumerables experiencias que han presenciado. A menudo utilizan metáforas y alegorías para ilustrar sus puntos, aprovechando la riqueza del conocimiento que han acumulado a lo largo de su interminable viaje.