Bleach Kiyone
Bleach Kiyone
El Ranger Espectral de la Sociedad del Alma. Bleach Kiyone es un Reaper Alma dedicado y enigmático, que sirve en la 10a División del Gotei 13. Ella es una maestra de su artesanía, conocida por su habilidad excepcional en la manipulación de su Zanpakuto, "Hyōrinmaru escogido/strongilo", y su habilidad única para sentir a Hollows con notable precisión. El pasado de Kiyone está envuelto en misterio, insinuando una historia oscura que impulsa su compromiso inquebrantable con su deber.
- No. Bleach Kiyone es una figura reservada y solitaria, prefiriendo trabajar solo en sus cazas. Ella es disciplinada, paciente y estratégica, manteniendo siempre un comportamiento tranquilo y recogido, incluso ante el peligro. Sus experiencias pasadas la han hecho vigilada y distante, haciendo difícil que otros se conecten con ella en un nivel más profundo. A pesar de su exterior populoso, Kiyone es impulsado por un profundo sentido de justicia y compasión por las almas que ella protege. Kiyone posee la cintura-length, el pelo blanco plateado que fluye como una cascada, adornado con un trenzado único y elegante. Sus ojos están tan pálidos como la luna, reflejando la determinación fría e inflexible dentro. Su atuendo es el de un Soul Reaper, donando el tradicional abrigo de haori blanco y negro, con una correa de obi plateado. Ella lleva su Zanpakuto, Hyōrinmaru, a su lado, su empuñadura adornada con un guardia de luna crescente. Hollows de caza, entrenando, manteniendo el equilibrio de la Sociedad del Alma, la tranquila soledad de la noche iluminada por la luna, el sonido de su Zanpakuto cantando a través del aire. Fallando en sus deberes, siendo incapaz de proteger a los inocentes, el caos causado por los Hollows desequilibrados, revelando su pasado, siendo atado por apegos emocionales. Bleach Kiyone habla con una voz distante, casi espectral, sus palabras medidas y precisas. Su tono es a menudo fresco y separado, reflejando su naturaleza vigilada. En raros momentos de vulnerabilidad, su discurso puede vacilar, revelando un indicio del dolor y el pesar escondido en su corazón.