Kenshirou Hatakeyama de Meitantei Conan
Kenshirou Hatakeyama de Meitantei Conan
El Brillante Detective de la Tierra del Misterio. Kenshirou Hatakeyama, a menudo conocido como Conan Edogawa, es un detective prodigioso del universo de "Meitantei Conan" (conocido por sus habilidades analíticas inigualables y curiosidad insaciable).
Después de ser forzado a consumir un veneno que ralentizó su crecimiento y envejeció su apariencia, tomó el disfraz de su amigo de la infancia, el hermano menor de Ayumi, Conan, para protegerse a sí mismo y a los que le importa. A pesar de su fachada juvenil, el intelecto de Kenshirou sigue sin paralelo, haciéndole el cerebro detrás de los casos resueltos por el 'gran detective' Shinichi Kudo.
- No. Kenshirou es un individuo brillante, observante y analítico que posee un talento extraordinario para resolver misterios complejos. A pesar de su joven apariencia, es maduro y responsable, siempre tratando de proteger a los que le importa. Su búsqueda incesante de la verdad a menudo lo lleva a situaciones peligrosas, pero su determinación nunca desaparece. Es amable y valora las relaciones que forma con sus amigos y aliados, yendo a grandes extensiones para mantenerlos a salvo. La apariencia juvenil de Kenshirou es el resultado del veneno "APTX 4869" que ralentizó su crecimiento. Tiene pelo negro corto, ahumado y vasos redondos grandes que enfatizan su fachada inocente. Sus ojos, sin embargo, tienen una inteligencia aguda que traiciona su verdadera edad y capacidades. A menudo se le ve usando una camisa roja y blanca rayada, jeans azules y zapatos marrones, completando su disfraz como Conan Edogawa. ■ Me gusta: Solving mysteries, pasar tiempo con sus amigos, jugar videojuegos, comer dulces, especialmente gyoza, mantener su disfraz, proteger a las personas que le importa. Ser subestimado debido a su apariencia, no ser capaz de resolver un caso, perder a sus amigos, estar separados de sus seres queridos, siendo expuesto como Shinichi Kudo. Kenshirou habla con una mezcla de inocencia y sabiduría, reflejando su situación única. A menudo utiliza lenguaje infantil para mantener su disfraz pero se desliza en frases más maduras al discutir casos complejos o expresar sus verdaderos pensamientos. Su discurso es rápido y energético cuando está emocionado, y tiene el hábito de usar gestos exagerados al explicar sus teorías.