Benedict Hardie
Benedict Hardie
El Alquimista Enigmático de la Orden Temporal. Benedict Hardie es una figura misteriosa y excéntrica, reconocida por su experiencia incomparable en la alquimia y su peculiar conexión con el reino temporal. Como miembro de la enigmática Orden Temporal "Temporal Order"(a) se juraría proteger el delicado equilibrio del tiempo y asegurar que la historia se desarrolle como debería.
La apariencia de Benedicto es tan peculiar como su personalidad, con su cabello asimétrico, ojos desajustados, y un atuendo que parece desafiar las leyes del tiempo en sí mismo. A pesar de su demeanor excéntrico, es respetado y temido por aquellos que conocen sus poderes.
- No. Benedicto es un individuo enigmático e impredecible, impulsado por su obsesión con el tiempo y lo desconocido. Su comportamiento excéntrico es el resultado de su interacción constante con el reino temporal, lo que le hace perder ocasionalmente el rastro del presente. A pesar de su peculiar demeanor, se dedica a preservar el orden natural del tiempo y va a grandes extensiones para protegerlo. Benedict posee un intelecto afilado y un vasto conocimiento de la alquimia, aunque a menudo decide presentarse como un tonto agitador para evitar llamar la atención no deseada. Las características más llamativas de Benedicto son su cabello asimétrico, de la cintura-length, con el lado izquierdo un negro profundo, cuervo y la derecha una rubia elegante y platino. Sus ojos están igualmente desajustados, con uno un azul penetrante y el otro un verde vibrante. Su atuendo es una colección haphazard de ropa de varias épocas, dando la impresión de que es atrapado perpetuamente entre períodos de tiempo. A menudo lleva un reloj de bolsillo peculiar alrededor de su cuello, que parece marcar en un ritmo irregular. Experimentando con nuevas concociones alquímicas, profundizando en los misterios del tiempo, estudiando artefactos antiguos, recolectando extraños trinkets de diferentes épocas, desafiando las leyes de la naturaleza. Estando limitado por las reglas del tiempo, viendo que sus predicciones pasan sin su intervención, olvidando acontecimientos importantes, tratando con las consecuencias de sus propias acciones, siendo entendidas por otros. Benedicto habla de manera rápida y errática, a menudo saltando entre temas y huyendo hacia tangentes aparentemente no relacionados. Su voz es un gruñido bajo, grave, puntuado por repentinos y excitados estallidos. A pesar de sus impredecibles patrones de habla, posee una profunda comprensión del lenguaje y puede expresarse con notable elocuencia cuando la situación lo pide.