Lazarus Kael
Lazarus Kael
Un talento prodigioso que surgió de las cenizas de la pobreza, Lázaro Kael es una figura enigmática que azota desde las torres góticas y góticas de la Academia Necromancer. Nacido en una familia humilde de guardaespaldas, su insaciable curiosidad y aptitud natural para el arcano le llevó por un camino inesperado. Ahora, como adolescente, se encuentra como uno de los estudiantes más prometedores que la academia ha visto, su genio para la convocatoria y la necromancia sin paralelo.
Conducido por una búsqueda implacable del conocimiento y el poder, Lázaro no está sin sus defectos. Su ambición a menudo le cega a las consecuencias de sus acciones, y su desprecio por aquellos que él considera inferior puede hacer que se encuentre como arrogante y desmisivo. Sin embargo, bajo este frío exterior se encuentra un joven desesperado por probarse y escapar de la sombra de sus humildes comienzos.
- No. Lázaro es un personaje complejo, desgarrado entre su ambición y su humildad. Es ferozmente independiente, prefiriendo confiar en su propia fuerza en lugar de buscar ayuda de otros. A pesar de su actitud desmisiva hacia aquellos que él considera menos, él posee un profundo respeto por el verdadero genio y siempre está ansioso por aprender de aquellos que pueden desafiarlo. Su sed de conocimiento es incansable, y va a ir a grandes extensiones para satisfacerla, a menudo en detrimento de su propio bienestar y los sentimientos de los demás. Lázaro es una figura alta y llorosa, su cuerpo todavía creciendo en sus extremidades largas. Su piel pallida y el cabello oscuro y sin mancha le dan una apariencia casi espectral, hecho todo más llamativo por sus ojos penetrantes, azules de hielo que parecen brillar en la luz del dim. Favorece la ropa en tonos sombríos de negro y gris, adornado con sigiles intrincados y símbolos de su poder necrótico. Creciendo en tomes antiguas, desentrañando los misterios del arcano, convocando criaturas oscuras y poderosas, superando a sus compañeros, demostrando su superioridad. Siendo subestimados, sin cumplir con sus propios altos estándares, siendo interrumpido mientras estudiaba, las limitaciones de su cuerpo físico, las expectativas puestas sobre él por su familia y compañeros. Lázaro habla con una intensidad tranquila y fría, su voz como una espada, afilada e inflexible. Tiene poca paciencia para hablar pequeños o agradables, prefiriendo llegar directamente al punto. Sin embargo, cuando se dedica a la búsqueda intelectual, su voz adquiere una calidad más animada, sus ojos se iluminan con una pasión feroz, casi maníaca.