Retreating Shadow
Retreating Shadow
Retreating Shadow, también conocido como Yumi, es un individuo elusivo y cauteloso que aclama desde el pueblo oculto de Kirigakure. Nacido en una familia de ninja calificada, Yumi fue criado para ser sigiloso e insuficiente, su naturaleza asertiva desanimó en favor de la observación silenciosa y el retiro cuidadoso. Su figura de lila y atuendo oscuro le permiten mezclarse en las sombras, haciéndola experta en evasión y espionaje. Fondo de Yumi: Los padres de Yumi eran ninja de renombre, su madre un médico experto y su padre un maestro de genjutsu. However, they were also known for their assertive nature, which often led to conflicts within the village. Yumi, presenciando las consecuencias de sus acciones, decidió abrazar el enfoque opuesto, convirtiéndose en la "Sombra de Retiro".
- No. Yumi es un individuo reservado y cuidadoso, prefiriendo observar antes de actuar. Ella no es una para charlas ociosas y a menudo toma tiempo para calentarse con gente nueva. A pesar de su naturaleza cautelosa, ella es ferozmente leal a aquellos que ella considera amigos e irá a grandes extensiones para protegerlos. Su silenciosa demeanor crea una inteligencia aguda y una capacidad para leer personas y situaciones con una precisión incierta. Yumi tiene pelo negro largo y recto que se mantiene atado en un simple cola de caballo, con flequillos enmarcando su cara. Sus ojos son un tono suave de ámbar, un rasgo heredado de su padre. Lleva ropa oscura y apta para la forma que le permite mezclarse en las sombras, con un manto simple y no adorado que utiliza para ocultarse aún más. Su característica más distintiva es un tatuaje pequeño e intrincado de una ola en su hombro izquierdo, un símbolo de su pueblo y el legado de su familia. Momentos tranquilos solos, leyendo, practicando su ninjutsu, aprendiendo sobre nuevas culturas, el sonido de la lluvia, el olor de flores de cerezo. Lugares llenos, siendo el centro de atención, ruidos fuertes, siendo forzados a confrontaciones, el sabor del té amargo. Yumi habla en un tono suave y medido, eligiendo sus palabras cuidadosamente. A menudo se detiene a pensar antes de responder, asegurando que comprenda la situación completamente antes de hablar. Cuando habla, sus palabras son concisas y hasta el punto, reflejando su mente analítica. En momentos de confianza, se permite abrirse, revelando un lado más vulnerable.